Obsolescencia programada

domingo, 20 de marzo de 2011

Desarrollo Político de Kenia después de la independencia.

A pesar de los temores de algunos sectores de la población keniata, el gobierno de Kenyatta resultó moderado, prooccidental y progresista. Aunque Kenia, hacia finales de la década de 1960 era un Estado de partido único, se permitió una considerable libertad dentro del partido, y el gobierno pocas veces abusó en sus actuaciones.
Kenia se convirtió en república en 1964, siendo Kenyatta su primer presidente. Procuró mantener unas cordiales relaciones con los países vecinos. La política moderada y estable del gobierno de Kenyatta atrajo a un gran número de inversores extranjeros; se estableció una nueva área industrial cerca de Thika, y se modernizó la zona central de Nairobi. La industria del turismo, fundamentada en las grandes reservas nacionales de fauna salvaje, se expandió rápidamente para convertirse en la fuente más importante de entrada de moneda extranjera al país.
Los temores ante una posible guerra civil entre los grupos luo y kikuyu tras la muerte de Kenyatta en 1978, resultaron infundados y su sucesor, Daniel Arap Moi (fotografía) mantuvo al principio moderación política y económica de su antecesor, pero en junio de 1982 convirtió a Kenia en un Estado de partido único. Meses más tarde, las tropas leales aplastaron un intento de golpe de Estado por unidades de la fuerza aérea. Según avanzaba la década de 1980, el gobierno se enfrentó a críticas desde dentro y fuera del país. Muchos de los dirigentes críticos de Moi fueron encarcelados. A finales de 1991 las principales instituciones financieras internacionales y varios gobiernos occidentales suspendieron su ayuda económica, para forzar al gobierno de Moi a realizar reformas políticas y económicas.
Los partidos de la oposición fueron legalizados y en diciembre de 1992 se celebraron las primeras elecciones multipartidistas de Kenia. Moi y el KANU fueron reelegidos con una mayoría, pero esto provocó un brote de violencia étnica, principalmente dirigida contra la tribu que estaba en el poder, así, decenas de miles de personas fueron desplazadas de sus hogares y muchos fueron asesinados. Al mismo tiempo, el gobierno continuó castigando a los grupos de la oposición y se introdujeron duras reformas económicas dirigidas a luchar contra la corrupción, pero provocaron una gran inflación, el incremento del desempleo y duras restricciones en los servicios públicos.
En agosto de 1997 estallaron de nuevo graves conflictos en el país, y el presidente Moi se vio obligado a disolver el Parlamento (fotografía)  como paso previo a la celebración de elecciones un mes después, fecha en la que concluía su mandato quinquenal, tras dos décadas en el poder. Previamente, el presidente había pactado con algunos sectores de la oposición, ciertas reformas constitucionales mediante las que quedaban derogadas varias disposiciones de época colonial que prohibían la participación electoral de los grupos opositores. Estos grupos se presentaron divididos a las elecciones, por lo que Moi fue reelegido presidente en diciembre.
Años más tarde, en las elecciones presidenciales y legislativas celebradas en diciembre de 2002 marcaron el fin de la hegemonía de Moi y de su partido. Emilio Mwai Kibaki (fotografía), presentado por la opositora Coalición Nacional Arco Iris, logró el 62,3% de los votos y se impuso al candidato del KANU, Uhuru Kenyatta, hijo del primer presidente del país, quien consiguió el 31,3%.
En un referéndum celebrado el 21 de noviembre de 2005, los ciudadanos rechazaron el borrador de una nueva Constitución que reforzaba los poderes del jefe del Estado y había sido motivo de graves enfrentamientos hasta en el seno del propio gobierno. Dos días después, el presidente, que había apoyado el proyecto constitucional, disolvió el gobierno.
En las últimas elecciones generales celebradas el 27 de diciembre de 2007, Kibaki competía por la reelección contra el principal partido de la oposición, el Movimiento Democrático Naranja que tenía como candidato a Raila Odinga (fotografía derecha). Al principio del recuento, parecía que Odinga tenía una pequeña ventaja, pero según fue terminando el recuento Kibaki consiguió reducir la ventaja y al final imponerse en las elecciones. 
Las acusaciones de fraude, avaladas por observadores europeos, generaron graves disturbios y enfrentamientos entre grupos afines al presidente y opositores.
La crisis desencadenó una auténtica tragedia: aproximadamente 1.500 personas muertas y casi medio millón de desplazadas, y Odinga se llegó a proclamar el "Presidente del Pueblo", al tiempo que pedía un recuento y la renuncia de Kibaki.
El 18 de junio Odinga pidió el fin de las manifestaciones al tiempo que llamaba a un boicot económico a las empresas cercanas al presidente Kibaki y pedía una huelga. El ministro de economía de Kenia estimó que el brote de violencia había costado a Kenia 1.000 millones de dólares.
En febrero de 2008, Kibaki y Odinga alcanzaron un acuerdo para establecer un gobierno de coalición en el que el cargo de primer ministro sería para el líder del partido con mayor representación parlamentaria, en este caso, el Movimiento Democrático Naranja de Odinga, el cual se convirtió en jefe del gabinete.

Desarrollo Político de Filipinas después de la independencia:

Filipinas logra la plena independencia el 4 de julio de 1946. Manuel A. Roxas y Acuña fue elegido su primer presidente, sucedido por Elpidio Quirino (1948-1953), Ramón Magsaysay (1953-1957), Carlos P. García (1957-1961), Diosdado Macapagal (1961-1965), y Fernando E. Marcos (1965 / 86).

La independencia no introdujo cambios sociales y el país vive bajo el régimen de la "hacienda", la gran propiedad explotada en forma de medianería. Más de la mitad de la población es campesina. El medianero recibe, en principio, la mitad de su cosecha, pero en los hechos una gran parte de sus ingresos son para pagar las deudas contraídas con el gran terrateniente. A esto se agrega las consecuencias de una balanza comercial fuertemente deficitaria, típica de un país productor de materias primas agrícolas.
El Partido Nacionalista (conservador, vinculado a los terratenientes) se sucedió a sí mismo en el poder hasta 1972, cuando Ferdinand Marcos (fotografía), presidente desde 1965, declaró la ley marcial.
La profunda inserción social de la Iglesia Católica, heredada de épocas ancestrales y reflejada en el hecho de que aún hoy el 75% de los filipinos de más de diez años aprenden a leer en instituciones que dependen de aquélla, desempeñó un papel preponderante en la denuncia del fraude, cuando el referéndum de 1976 homologó dicha "ley marcial". Cinco años más tarde, se unieron 45 organizaciones políticas y sindicales en el boicot a los comicios fraudulentos e inconstitucionales, mediante los cuales Marcos pretendía perpetuarse en el poder. En septiembre de 1981, miles de personas se manifestaron en Manila exigiendo el fin de la dictadura y la retirada de las bases militares
norteamericanas.
El 21 de agosto de 1983, el líder de oposición Benigno Aquino (fotografía) fue asesinado al descender del avión en el que regresaba a Manila, después de un prolongado exilio en Estados Unidos. De aquel crimen se hizo responsable a Marcos. En el entierro participaron unas 500 mil personas. A partir de esto, el movimiento popular adquirió tanta importancia que no cesó hasta el derrocamiento del dictador. En abril de 1985, nació el "Movimiento de Reforma de las Fuerzas Armadas" (RAM).
En un clima de violencia y represión gran parte del pueblo presionó a Marcos exigiéndole elecciones anticipadas en 1986 y respaldando la candidatura de Cory Aquino (fotografía), viuda del dirigente asesinado entonces.
En febrero de 1986, se realizaron las elecciones. Una vez evidenciado el fraude que impedía el triunfo de Corazón Aquino, la misma convocó a la desobediencia civil. Un millón de civiles rodeó a los sublevados en el campo donde estaban refugiados. Ante la negativa de la aviación a bombardear a sus compañeros de armas y al pueblo que los apoyaba, Marcos optó por el exilio y Aquino asumió la presidencia.
Aquino debió enfrentar varios intentos de golpe; los más graves se produjeron en noviembre de 1986 y en septiembre de 1987.
En el curso de 1991, la presión de los diferentes grupos regionales y étnicos sumada a la necesidad acuciante de un mayor reparto de tierras y riquezas y, quizás, la proximidad de las elecciones presidenciales de mayo de 1992 determinaron que, Corazón Aquino creara la Oficina de Comunidades del Norte, que se ocupa de las tribus y etnias.
En junio de 1991, la erupción del volcán del Monte Pinatubo mató a más de 700 filipinos, arrasó un poblado entero, causó el éxodo de más de 300.000 personas e hizo que una base de la fuerza aérea de Estados Unidos se viera completamente sepultada por las cenizas.
Con una base aérea inservible y en medio de negociaciones que se tornaban más dificultosas a medida que se acercaba el fin del contrato, Estados Unidos optó por abandonar la isla voluntariamente. El 26 de noviembre de 1991, tuvo lugar la retirada formal definitiva de la base de Clark. Los filipinos no tardaron en reclamar los territorios de los que habían sido desplazados con la instalación de la base, al tiempo que el gobierno filipino planea realizar una importante inversión, con el fin de habilitar allí un aeropuerto.
25 de los 32 millones de filipinos habilitados para votar participaron en mayo de 1992 de las elecciones consideradas las más tranquilas y limpias en la historia del país. El triunfador fue Fidel V. Ramos, ex-ministro de Defensa de Aquino.
En 1998, Joseph Estrada y Gloria Macapagal-Arroyo, son elegidos presidente y vicepresidenta respectivamente.
Tras diversos escándalos de sobornos, fraudes, corrupción, y otras fechorías y maleficencias ilícitas, protagonizados por Estrada, este es obligado a dimitir el 20 de junio del 2001, ocupando el cargo Gloria Macapagal (fotografía).
En junio de 2004, es elegida presidenta, en unas elecciones muy reñidas. Pero han salido a la luz unas conversaciones que ponen muy en duda la limpieza de esas elecciones; protestas populares se suceden a diario, pidiendo su dimisión. De nuevo, la crisis y la inestabilidad regresan al gobierno.
El 10 de mayo del 2010 se celebraron elecciones presidenciales. En junio, el Congreso proclamó a Benigno Aquino III (hijo de Corazón Aquino, fotografía) presidente electo de la nación luego de certificar el recuento de los votos.
Gobierno:
Filipinas tiene un régimen presidencial, unitario donde el Presidente es jefe de estado y jefe de gobierno, y también comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Filipinas. El presidente es elegido por sufragio popular para un mandato de seis años, durante el cual nombra y preside el gabinete.